¿Cómo determinar si un tratamiento ha tenido éxito?

A nivel científico, cuando se realiza un ensayo clínico probando una terapéutica contra el mal aliento, se considera que un tratamiento contra la halitosis ha tenido un éxito indiscutible cuando se consigue una remisión del mal olor que es reconocida por:
- El paciente
- Su confidente (amigo o familiar próximo al paciente que ha sido instruido para informar sobre el mal olor del aliento del paciente durante las semanas previas a la valoración) (iii)
- Los jueces del olor (examinadores de olfato depurado)
- Los exámenes de diagnóstico (como el examen de cromatografía gaseosa).
En el contexto de la consulta médica privada, se dispensan los jueces de olor, dependiendo solamente del reconocimiento de las restantes tres entidades, o el propio médico, que en caso de duda ejerce de juez/examinador de olor.
Sin embargo, existen situaciones en las que el éxito es apenas biológico. En estos casos, a pesar de no manifestarse ya un olor desagradable en el aliento, el paciente continúa creyendo que padece halitosis.
Para distinguir los diferentes tipos de éxito obtenidos tras un tratamiento, recientemente se han propuesto algunas normas que los clasifican en cuatro categorías:
- Completo: el paciente, el confidente, los jueces del olor y los exámenes del aliento ratifican la ausencia de halitosis.
- Biológico: el confidente, los jueces del olor y los exámenes del aliento indican ausencia de halitosis, pero el paciente continúa creyendo que padece halitosis (fenómenos de autopercepción, por ejemplo).
- Parcial: alguno de los criterios de valoración arriba mencionados ha mejorado (confidente, jueces del olor o exámenes del aliento), pero el paciente continúa teniendo una halitosis perceptible.
- Nulo: no se obtuvo mejoría en ninguno de los criterios de valoración.
¿Cuándo podemos decir que el tratamiento ha concluido?
La salud no debe ser considerada únicamente como ausencia de malestar físico. Tras la remisión inmediata de la halitosis, algunos pacientes tardan meses en tomar conciencia de su nueva condición, ganar confianza y dejar de manifestar comportamientos defensivos. Sólo tras la resolución del problema psicológico se puede considerar el éxito del tratamiento como concluido.
Es importante señalar que existen casos en los que la remisión completa de la halitosis no significa que ésta se haya curado, en el sentido de su eliminación permanente e incondicional. A veces sucede que esa remisión depende del seguimiento de un tratamiento regular.
En este contexto, se podría afirmar que la cirugía de las amígdalas (con extracción total o parcial de las mismas) “cura” las halitosis procedentes de las amigdalitis crónicas caseosas, dado que la extracción de las criptas amigdalinas imposibilita la formación de caseum.
Existen situaciones —como cuando la halitosis procede de una rinosinusitis—, en las que si el paciente no sigue las instrucciones para el control de esta condición (lavado nasal diario, por ejemplo), la halitosis podrá volver a manifestarse. En este caso, el paciente dejará de manifestar halitosis, lo que contrasta con su anterior estado. No obstante, no se puede decir que se haya curado, ya que no tiene lugar una remisión incondicional.
Referencia BIBLIOGRÁFICA:
Nunes JD. Propuesta de un protocolo de diagnóstico y tratamiento de halitosis. Tesis Doctoral – Mención Europea. Sevilla: Universidad de Sevilla; 2010.

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